domingo, 24 de abril de 2016

Mi propio Spa facial

 
¡Buenos días!



Hoy quiero compartir contigo una rutina de tratamiento facial que hago cada 10 ó 15 días en casa para hidratar y limpiar mi rostro. No soy ninguna experta en estos temas (sé más bien poco para la edad que tengo) pero con el tiempo he encontrado una serie de pasos y productos que me funcionan muy bien. Te animo a dedicarte un rato de vez en cuando para cuidar tu piel, tanto si pruebas los productos que yo uso como si los sustituyes por tus favoritos. Y por supuesto, ¡se admiten ideas y correcciones!
Como normalmente mi "spa facial" es una rutina que hago por la noche, dos o tres veces al mes, suele ser cuando estoy en casa por la noche lista para ponerme el pijama y descansar. Así que empiezo desmaquillándome con agua micelar y luego limpiándome la cara con mi querido Egg Pore, porque siempre hay algún resto de maquillaje invisible al ojo que se queda en la piel.

Uy, ya casi no me queda agua micelar...
Después de este paso, me toca la sauna. Es decir, caliento agua hasta que esté a punto de hervir y me coloco sobre el caldero/bol (en mi casa el agua del grifo sale MUY caliente, así que no necesito encender el fuego y la sirvo directamente en una ensaladera pequeña) con una toalla sobre la cabeza y dejo que el vapor abra los poros de la piel de la cara. Algo así. En apenas ocho o diez minutos ya noto la piel ligeramente sudorosa y es el momento del siguiente paso:


Exfoliar. Yo utilizo este exfoliante de Sensilis, a base de arroz y coco, que es mi favorito. Es de granulado en seco, así que puedes utilizarlo directamente sobre la piel húmeda o mezclarlo con un jabón facial. Si necesitas retirar puntos negros, éste es el momento.

Así luce el exfoliante seco.
Después de limpiar bien los poros con el exfoliante y retirarlo con agua tibia, me pongo una mascarilla hidratante. A veces utilizo mascarillas desechables, otras veces opto por una crema que hidrate y cierre los poros (rara vez, ya que no tengo mucho problema con ellos) y otras veces utilizo el Tomatox Magic Massage Pack de Tony Moly, una de mis mascarillas favoritas, sobre todo cuando voy a ducharme justo después. Así aprovecho y en la ducha me quito los restos de mascarilla, ya que es de las que necesita aclarado.

Y esta soy yo después de todo el proceso, con el pijama y el pelo limpio de la ducha incluidos. Ni la foto del principio del post ni esta tienen ningún tipo de retoque, más que un filtro frío para quitar el color amarillento de la luz del baño. La mayor diferencia es la suavidad de la piel después del tratamiento, pero también se ve bastante menos tensa y con menos ojeras. Eso último creo que es "culpa" del Tomatox. ♥

Y tú, ¿tienes alguna rutina de cuidado facial de este tipo?

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