domingo, 23 de agosto de 2015

Tu aspecto me amenaza

"Quizá la culpa es mía por no seguir la norma" 

Alaska y Dinarama, "A quién le importa"


Tu aspecto me amenaza. Y no sólo el tuyo, que llevas los brazos tatuados (síntoma inequívoco de que guardas una navaja en el bolsillo y de que piensas utilizarla en contra de la primera viejecita que pase a tu lado) sino también el del chico que acaba de pasar a tu lado con una americana turquesa y un pañuelo al cuello. Me amenaza su libertad, mi dificultad para encajarlo en cualquiera de mis estereotipos de hombre, así que debe ser algo muy malo y tener vicios ocultos. Seguramente le gusten los hombres. Espero no gustarle yo.  

Me siento amenazado por esa chica que va de la mano de su novia y por la que se viste como si fuera un hombre. Me dijeron que se cambió el nombre en el DNI y que ahora se llama Óscar... Pues hala, ahora cualquiera puede ser un hombre, no fastidies. Mis privilegios son míos, no de cualquier niñata que se aburre de tener que usar sujetador. Además, podría pasar lo contrario, y pillarme con una copa de más en una discoteca y estarle tirando los trastos a un chico-chica. O chica-chico. No lo sé, pero no quiero saberlo, así que voy a tener que denigrarte para asegurarme de que no tienes la autoridad suficiente como para hacerme entrar en razón.


Tu aspecto me amenaza, porque tienes treinta años y te vistes como una niña pequeña. No entiendo que lleves el pelo azul y pantalones con tirantes y que aún así pretendas aspirar a un trabajo estable. Y tu amigo, el que se viste con esos trajes japoneses de chica...  Me siento amenazado porque puede expresarse a través de su aspecto y de su forma de hablar, y sin embargo yo no puedo ir más allá de mis polos de El Corte Inglés y mis pantalones de pinza. No es propio de un hombre llevar falda y peluca. ¿Verdad? Yo sólo hago eso en Carnavales. Lo demás es de desviados, de personas que están fuera de lo normal, y a mí me asusta pensar que hay algo fuera de la norma que yo conozco. Me da miedo, y por eso te ridiculizo y te ataco. Nadie puede notar lo asustado que estoy, así que vas a tener que asustarte tú.


Me da miedo tener algún día una mujer que se arregle hasta para ir al supermercado, prefiero que sólo se ponga guapa para mí, su legítimo esposo. Pero tampoco que no se arregle nunca y que escape a las imposiciones estéticas de la sociedad, ¿eh? Vamos a ver, que si no puedo controlarla a través de su baja autoestima y de la inseguridad que le genera su cuerpo y su imagen no sé para qué la quiero. 

(Se detecta la ironía, ¿verdad?)

7 comentarios:

  1. Se detecta perfectamente y además nadie podría haber expresado mejor el motivo del rechazo de la sociedad a x cosas.

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    1. ¡Muchas gracias! Me alegra haber conseguido transmitir lo que quería :)

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  2. Simplemente perfecto Lawi, como siempre. La ironía se refleja perfectamente en tus palabras y con las fotos elegidas, no se podría haber expresado mejor.

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  3. Respuestas
    1. Cualquier cosa que se salga de lo estándar provoca rechazo automático. No hay curiosidad ni interés por descubrir qué hay detrás de lo que es diferente.

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  4. Simplemente esta sociedad es tan superficial y tan comodona que prefiere juzgar a conocer a las personas porque les aterra que les cambies su estúpido mundo de "normalidad" vaya que lo nuevo sea mejor de lo que ellos creen. Eso sí luego somos todos muy modernos y muy abiertos de mente hasta que conocen a alguien que realmente les rompe esos esquemas.

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