domingo, 30 de noviembre de 2014

Ideas~ Tea Party Navideña

¡Hola!

Mañana será día 1 de diciembre, por lo que se acercan las navidades y el Loliday de invierno. En esta época, en la que las lolitas que estudian tienen vacaciones, se celebran un montón de Tea Party por todo el mundo, algunas temáticas y otras no. Este post va dedicado a esas Tea Parties de temática de Navidad, para aportar algunas ideas baratas y sencillas que harán que la velada sea inolvidable. ¿Preparados?

Música:

Lo fácil sería ir a por villancicos, ¿verdad? Un poco de Jingle Bells, otro de Noche de Paz... y listo. Y no te digo que no, pero la saturación a temas populares navideños en esta fecha puede llegar a abrumar. ¿Porqué no haces una lista de reproducción instrumental que evoque la navidad y el invierno? Prueba con bandas sonoras de películas, por ejemplo, con algunos temas de Pesadilla antes de Navidad, Cuento de Navidad, Polar Express o Eduardo Manostijeras. La música instrumental crea un ambiente maravilloso y no interrumpe conversaciones. 


Comida:

Jé. Turrón, por supuesto. Y galletas de jenjibre, si te sientes inspirada. En algunas tiendas venden galletas-decoración de navidad, que puedes repartir entre los invitados y disponer de pintura comestible en la mesa para que cada uno decore su propia galleta. También pueden conseguirse casitas de jenjibre que puedes repartir en las mesas, y que cada uno se sirva un poquito. Eso sí, costará dar el primer paso, da penita desmontarla... Si buscas algo aún más económico y que no te suponga pasarte varias horas horneando galletas, puedes optar por las galletas danesas, un panetonne u otros artículos navideños que puedes conseguir fácilmente en el supermercado.




No olvides preparar aperitivos salados y al menos una opción vegana. Con los mismos moldes de galletas puedes cortar el pan de molde para hacer canapés y sándwiches. En cuanto a bebidas, asegúrate de que siempre haya agua disponible, y reparte batidos y té entre las mesas. Si nos podemos a pedir, sería maravilloso tener un hervidor de agua y varios paquetes de té diferentes con los que ir reponiendo las teteras. Ten cuidado con servir bebidas alcohólicas si van a acudir menores de edad, por muy festivas que sean puedes tener un encontronazo legal indeseable.

Y si decides convertirlo en un almuerzo o en una cena (en este caso, ten en cuenta que muchos asistentes tendrán que irse antes de tiempo si tienen una hora establecida para llegar a casa durante la noche o si se quedan sin transporte público) ten en cuenta más o menos las mismas directrices. Al menos una opción vegana, postre navideños y varias alternativas para comer (¿qué tal una ensalada sencilla, pizza y salchichas al limón, o hamburguesas vegetarianas con papas fritas?). Lo más complicado de este tipo de celebraciones es que necesitarás una cocina, o al menos un microondas, en el local en el que esté celebrando la Tea Party.



Actividades:

Los sorteos nunca fallan, mantienen la atención de todos los invitados mientras se celebran, pero requieren una inversión extra en premios. Además de los juegos de mesa y los concursos (¿Prepararías un trivial lolitil?) puedes preparar un árbol de Navidad sin decorar, y acomodar la decoración en cajas junto a él, para que los invitados la puedan colocar. Se trata de dejar las diferencias a un lado y preparar, entre todos, algo bonito. Si además están celebrando un amigo invisible, pueden dejar los regalos bajo el árbol según vayan llegando y decorándolo. Quedará precioso para sacarse una foto de recuerdo junto a él.


Decoración:

No hace falta dar muchas ideas, ¿no? Todos tenemos algo de decoración navideña en casa, por lo que puede que no sea necesario gastar dinero en ello si cada uno trae algo de casa. Si quieres darle un toque más acogedor puedes buscar decoración que siga un esquema de color (como dorado y rojo, o plateado y azul) o un estilo (moderno, romántico, vintage) y reflejarlo en los adornos, en los vasos, platos y servilletas. Oh, y si decides seguir una decoración tradicional basada en el blanco, rojo y verde, no olvides los bastones de caramelo ♥ Una idea muy original puede ser colgarlos del techo, sobre las cabezas de los invitados, para que puedan cogerlos quien quiera uno o elaborarlos en fieltro y regalarlos como recuerdo de la Tea Party.

En cuanto a platos, vasos y cubiertos, no necesitas gran cosa. Asegúrate de tener cuchillos y cucharas para lo que haga falta cortar/servirse, pero hoy en día hay mucha variedad en vasos y platos de cartón decorados con motivos navideños e invernales realmente  bonitos. Y así te ahorras el susto de vasos y platos rotos y cristales en el suelo, como puede pasar en cualquier fiesta en la que hay mucha gente. Si preparas pegatinas o rotuladores cada asistente podrá marcar su vaso.



Recuerda que lo importante es celebrar la Navidad juntos, divertirse y pasar un rato inolvidable. Seguramente necesitarás cobrar una entrada para la fiesta por no poder afrontar tú todo los gastos, o reunir dinero entre varios si es algo más informal: intenta que sea lo más económico posible. Son fechas de mucho gasto, así que en caso de duda opta por lo más sencillo, por ofrecer ideas originales y baratas (en este post he intentado darte algunas ideas) y pide ayuda si lo necesitas. Nadie se lo pasa bien en una fiesta con cubertería de lujo y platos exquisitos si el ambiente es malo; pero las fotos de una buena y divertida fiesta, por sencilla que sea, son recuerdos maravillosos para todos los asistentes. ♥

domingo, 23 de noviembre de 2014

Fin de semana~

¡Hola!

Las últimas tres semanas las he pasado trabajando en dos proyectos de redacción y en la librería, sumando al día unas 10-11 horas de trabajo en total. Incluyendo los fines de semana, así que no he tenido tiempo libre más allá del que dedicaba a comer, ducharme y dormir. Afortunadamente, esta semana tuve vacaciones en la librería y coincidió con la entrega de los textos de los otros dos trabajos, por lo que desde el martes he podido descansar bastante. La parte "negativa" es que ha coincidido con varios días de alerta naranja por lluvias y vientos en Canarias y casi no he podido salir a la calle, la parte "buena" es que he aprovechado ese tiempo en casa para adelantar mucho trabajo del Taller de los Ciervos. Pero este fin de semana el tiempo se calmó un poco y aproveché para disfrutarlo.

Este sábado se celebraba en un centro comercial de mi ciudad un evento dedicado al K-Pop. Varias agrupaciones coreográficas se reunieron para exhibir sus mejores coreografías. The K-pop Xperience, como se llamó el evento, estaba organizado por un amigo mío y presentado por KuDe:


Yo aproveché para estrenar el último vestido que me compré, que además es el primer OP lolita que tengo. 

Perdona mi cara de intentar no reírme xD


OP: Alice and the Pirates
Medias: Calzedonia
Botas: Sfera
Pinzas del pelo: Claire's
Resto de complementos: El Taller de los Ciervos, offbrand


Después de que terminara todo, KuDe y yo nos fuimos a cenar a una pizzería que nos pillaba de camino y que nos gusta mucho. No hay fotos de las pizzas, pero aquí va una de KuDe esperando felizmente a que le trajeran la suya:


Esta mañana fui con mi hermana y su pareja a un mercadillo de antiguedades que se celebra en el antiguo edificio del mercado de la ciudad, conocido popularmente como la Recova Vieja. Ya fui hace dos años, y aunque entonces no me pusieron pegas por sacar fotos libremente, en esta edición no nos lo permitían (y no entiendo porqué si se trata de antiguedades y no de diseños originales). Por eso sólo puedo compartir las dos fotos que tomé nada más entrar a este mercadillo:



Allí me compré dos postales en dos stands diferentes. Las dos fueron enviadas y recibidas a Tenerife, y si bien una de ellas tiene la fecha (1-1-1912), la otra no la tiene. Tendré que escanear el sello e investigarlo.


Y hace un momento, después de llegar a casa,  me preparé un bol de ramen instantáneo para combatir el frío y la lluvia que está haciendo. ¡Yumm!




Y con esto termina mi resumen de este fin de semana. Ahora me toca jugar un poco a mis queridos Sims 4 (tenía otro plan para esta tarde, pero no pudo ser y me quedaré descansando). Creo que ha sido una semana de vacaciones bastante bien aprovechada: El martes vuelvo a la librería, pero como trabajo a media jornada, creo podré compaginar Tokyo Station y El Taller de los Ciervos sin mayor problema y sin agobiarme como estuve casi todo este mes de noviembre. ¡Nos leemos!

domingo, 16 de noviembre de 2014

10 formas de sorprender a una Lolita

¡Hola!

Mi entrada de hoy va dirigida a los amigos, amigas, novias y novios de las lolitas. Cada persona es un mundo y no hay nadie mejor para entenderle que su entorno, pero ¿Y si quieres sorprenderle con algo que toque su corazoncito de encaje y tul, y estás un poco perdido al respecto? ¿Y si todavía no entiendes porqué lleva ese lazo enorme en la cabeza, ni en qué idioma habla cuando le oyes decir que está leyendo un post de DS/DT buscando un JSK de un Lucky Pack de BTSSB? Pues aquí van algunas ideas para todos los bolsillos y posibilidades.

1. Sugiérele probar esa nueva cafetería/pastelería de aspecto vintage que han abierto en la ciudad, y deja que se deleite en la variedad de tés y pasteles de la carta. Sin prisas. Y si lleva un conjunto lolita, sácale alguna foto en ese local tan bonito.



2. Si no lo has hecho ya, interésate por el lolita. Vestir lolita y participar en la comunidad (aunque sea online) es una decisión muy difícil para algunas personas, dependiendo de su timidez, autoestima y entorno. Cuando un amigo muestra interés por algo que les está suponiendo tanto valor, la sensación es de gratitud, liberación y alegría. Es bonito compartirlo, y sabrá que en los momentos en que su ánimo decaiga podrá contar contigo.



3. Mira fotos de sus conjuntos y busca un accesorio que pueda combinar con cualquiera de ellos. Regálaselo y hazle saber que lo has comprado pensando en que pueda utilizarlo con X o Y vestido. Pero no le digas que yo te di la idea.



4. ¿Tienes un hobby que pueda combinarse con el lolita? Haz algún regalito para esa lolita que hay en tu vida, o comparte esa afición con ella. Quizás se te den bien las manualidades y puedas coserle un lazo para el pelo o hacer un álbum de scrapbooking inspirado en el lolita. Quizás lo tuyo sea el arte y sepas de alguna exposición que pueda interesarle, y sugiérele ir juntos.


5. Entérate de cuál es su pelícua o libro de época favorito. Entérate si lo tiene o no. Regálaselo en la edición más bonita que encuentres.



6. Ofrécete a arreglarle el lazo de la cintura (sólo si sabes hacerlos, en caso contrario ella podrá apañárselas mejor sola), a cerrarle el ganchito de la cremallera de la espalda, y avísale si el vestido se sube por detrás y se ve el bajo del petticoat.

7. Ofrécete a sacarle una foto del outfit de ese día, por si quiere guardarlo para tener ideas en el futuro o para compartirlo por Internet.



8. Si te enteras de alguna noticia relacionada con el mundo lolita, compártela con ella. No pienses que seguramente ella ya se haya enterado por otro lado,cuéntaselo o envíale el enlace de todas maneras: Incluso si ya tenía constancia de esa noticia, le gustará que te hayas tomado la molestia de acordarte de ella y comunicársela.

9. Si de verdad quieres hacer un regalo más especial y no te importa gastar algo más de dinero, infórmate con disimulo sobre sus marcas favoritas (esto es fácil, seguramente ella te lo contará desde el momento en quete intereses por la estética lolita en general) y busca algo para regalarle de cualquiera de esas marcas, tanto si es nuevo como de segunda mano (¡Noticia! Hay muchas web dedicadas a la compra-venta de artículos lolita. Si le preguntas "¿Y cómo se consigue esa ropa?" seguramente te lo cuente ella misma. Prueba.). Dependiendo de lo que quieras gastar puedes optar por un vestido o una falda; o por accesorios y complementos más pequeños y económicos. Evita regalarle camisas, calzado y calcetines de las grandes marcas lolita, salvo que ya sepas qué modelo en concreto quiere y qué talla lleva. De otro modo te arriesgas más a equivocarte y son artículos más difíciles de vender/cambiar en caso de que tengas que hacerlo.


10. Si sabes que le preocupa algo relacionado con el lolita, busca información al respecto y compártela con ella. Si está pensando en comprarse un petticoat, por ejemplo, y no se decide entre dos fabricantes, busca algunas reviews sobre ambos y envíaselas, o comentale lo que has descubierto la próxima vez que lo hablen. Si le da verguenza ir sola a su primera Tea Party, ofrécete a acompañarle o sugiérele que lleve a X amigo común que pueda disfrutar más el evento como acompañante. Tener alguien que sepa (más o menos) de lo que está hablando y que pueda darle una opinión con algo de fundamento no tiene precio, especialmente si se trata de una chica que no está muy integrada en una comunidad lolita o que no se atreve a consultarlo con otras chicas/os con más experiencia.



domingo, 9 de noviembre de 2014

10 cosas que me enseñó el lolita~

Como ahora mismo están emitiendo un episodio de Downton Abbey en el Reino Unido, y no puedo navegar por mis redes sociales favoritas sin llenarme de spoilers, he decidido que es el mejor momento para compartir en mi blog diez de las cosas que he aprendido después de descubrir el lolita.

1. Las cosas cotidianas pueden hacerte feliz. La belleza de un desayuno preparado con cariño, de un adorno bonito para el pelo, del sonido de la lluvia contra la ventana o de un ratito libre para pasar con las personas que más queremos está ahí, sólo hay que saber encontrarla y apreciarla.


2. Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. O algo así. Es decir, por mucho que otra persona comparta tu gusto por la estética lolita y sepa comprender tu forma de vivir este movimiento, no significa que vayas a llevarte bien con ella. Si es una persona que por su carácter o sus ideas no encaja contigo, no hay forma sana de "forzar" una relación de amistad por mucho que a las dos les enamoren los mismos encajes.


3. Los edificios antiguos cuentan historias. No son sólo lugares bonitos en los que pasaron cosas más o menos importantes, son como el cascarón de las historia que allí se forjaron, de las generaciones que vivieron o trabajaron en ellos. Ver un edificio antiguo e imaginar cómo fue la vida en él y en su entorno en diferentes momentos de su historia puede tenerme soñando despierta durante horas.


4. Puedes conseguir todo lo que te propongas. En el lolita veo el ejemplo en mí misma, cuando me pongo un Emily Temple Cute y lo combino con un bolso de Innocent World y unos zapatos de Bodyline. ¿Quién me iba a decir a mí hace cuatro o cinco años que podría tener prendas de marcas dedicadas al lolita, y no sólo offbrand, handmade y alguna que otra réplica? 



5. La pasión por los dramas de época (period drama) y la literatura ambientada en el siglo XIX. Que nadie me quite a Jane Austen o a Charles Dickens, y que me dejen ver mis películas y series de televisión de época favoritas. Gracias.



6. Hacer mis propios complementos. Y esta afición, que descubrí por no encontrar accesorios que se adaptaran a algunos de mis conjuntos lolita, me llevó a crear hace más de dos años El Taller de los Ciervos.


7. Cuidar los detalles: Un vestido lolita es muy bonito. Sobre todo cuando está puesto y se utiliza un petticoat debajo. Pero no hay nada comparable a un conjunto lolita bien coordinado, con sus medias/calcetines, unos complementos apropiados y el maquillaje y el peinado que mejor le siente a la persona que lo luce. Cuidar ese tipo de detalles es algo que uno aprende a aplicar a su vida diaria, haciendo que estemos más satisfechos con nuestra imagen personal, que aprendamos a hacer regalos más personales o que nos fijemos mejor en la calidad de la camiseta que estamos pensando comprar.



8. Quererme y aceptarme. El lolita no tiene género, y esto es algo en lo que creo firmemente. Por mucho que por comodidad hablemos de las lolitas en femenino, es una subcultura que lleva relacionada una estética que no está dirigida específicamente a hombres ni a mujeres, sino a personas. De cualquiér género e identidad sexual. Si yo me pusiera un atrevido conjunto de ropa femenina del Bershka, posiblemente no me sentiría cómoda en mi propia piel, empezaría la disforia y todo lo que conlleva. Pero con el lolita puedo expresar mi lado femenino sin sentir que estoy traicionando a mi "yo" masculino, porque no llevo ropa para chicas. Llevo ropa femenina que está diseñada para que la luzca quien lo desee, sin condiciones. 



9. La edad no importa: Una persona no es más madura por haber nacido antes que otra. Ni al contrario. Y que tu rango de edad sea similar al de un grupo de lolitas no hará que te entiendas mejor con ellas que con la que tiene cinco años más o menos. La edad no importa, importa la conexión que tienes con esa persona a nivel emocional, personal o incluso profesional.


10. Hay que ser un poco egoísta. No, no me imagines quitándole un caramelo a un niño. A lo que me refiero es a que si no intentamos hacernos felices primero a nosotros mismos, no vamos a poder ayudar a los demás a alcanzar la felicidad. Si estamos tristes, estresados, agobiados o heridos tenemos que centrarnos primero en salir del pozo sin miedo a pedir ayuda. Y si estamos estupendamente pero una persona cercana (o no tanto) nos desestabiliza, tenemos que tomar medidas por nuestro propio bien, porque en caso contrario el resultado será que habrá dos personas desequilibradas en vez de una. A menor escala, es importante mimarse de vez en cuando con una deliciosa merienda, un baño caliente o una sesión de cuidado corporal.


domingo, 2 de noviembre de 2014

Nostalgia por lo no vivido



Que el rococó y la era victoriana es una inspiración constante en el lolita no es un secreto para nadie que conozca un poquito esta subcultura. Y muchas lolitas están acostumbradas a la ya clásica pregunta: "¿Pero tu hubieras querido vivir en esa época?" acompañada con un gesto que parece decir "tienes que estar un poco loca si me contestas que sí". 



Las lolitas son unas enamoradas del pasado. Pero de un pasado idealizado, de una mirada cómplice en un picnic campestre o de poder conceder a alguien el segundo vals. Todavía me falta conocer a la lolita que sea ajena a los problemas de todo tipo que existían en los siglos XVIII y XIX, y aunque muchas sueñan con viajar al pasado y vivirlo por unas horas, es muy raro que alguien desee vivir en una época en la que la desigualdad económica y social y las enfermedades mortales estaban a la orden del día. Pero el poder encontrar la belleza en épocas tan terribles (y en la actualidad) es una característica del lolita: Buscar lo más hermoso de cada momento.



Una lolita no busca al perfecto señor Darcy, ni una historia de amor como la de Victoria y Alberto, pero sabe soñar con ello. Aunque haya conocido a su pareja en un bar de copas. Disfruta leyendo historias de damas que se intercambian educadas cartas con sus amigas y familiares, aunque cada lolita en la vida real utilice alguna palabra malsonante con mayor o menor frecuencia. Que los  protagonistas de sus películas favoritas estén congelados en una época de grandes desigualdades sociales y en las que el feminismo no era sino un fantasma que apenas amenazaba a la sociedad no significa que una lolita rechace sus derechos. Es más, seguramente una de las razones por las que se ha enamorado del lolita sea por la revolución feminista que se esconde detrás de sus encajes y lazos. Y admira a las grandes mujeres de la Historia, aquellas que demostraron que la capacidad no va ligada al género, que rompieron barreras realizando todo tipo de actividades que estaban reservadas a los hombres. Al fin y al cabo, lo que una lolita siente es nostalgia por lo no vivido, no envidia. 


Los buenos modales, el gusto por lo refinado, la moda como forma de expresión y el amor por los pequeños detalles son algunos de los valores que se asocian al lolita y, en mayor o menor medida, a la alta sociedad europea de los siglos XVIII y XIX. Soñar con ellos, con un paseo por el jardín, con una elaborada merienda y con un vestido que nos haga sentirnos totalmente cómodas en nuestro cuerpo no tienen nada de malo, ¿verdad?