domingo, 2 de noviembre de 2014

Nostalgia por lo no vivido



Que el rococó y la era victoriana es una inspiración constante en el lolita no es un secreto para nadie que conozca un poquito esta subcultura. Y muchas lolitas están acostumbradas a la ya clásica pregunta: "¿Pero tu hubieras querido vivir en esa época?" acompañada con un gesto que parece decir "tienes que estar un poco loca si me contestas que sí". 



Las lolitas son unas enamoradas del pasado. Pero de un pasado idealizado, de una mirada cómplice en un picnic campestre o de poder conceder a alguien el segundo vals. Todavía me falta conocer a la lolita que sea ajena a los problemas de todo tipo que existían en los siglos XVIII y XIX, y aunque muchas sueñan con viajar al pasado y vivirlo por unas horas, es muy raro que alguien desee vivir en una época en la que la desigualdad económica y social y las enfermedades mortales estaban a la orden del día. Pero el poder encontrar la belleza en épocas tan terribles (y en la actualidad) es una característica del lolita: Buscar lo más hermoso de cada momento.



Una lolita no busca al perfecto señor Darcy, ni una historia de amor como la de Victoria y Alberto, pero sabe soñar con ello. Aunque haya conocido a su pareja en un bar de copas. Disfruta leyendo historias de damas que se intercambian educadas cartas con sus amigas y familiares, aunque cada lolita en la vida real utilice alguna palabra malsonante con mayor o menor frecuencia. Que los  protagonistas de sus películas favoritas estén congelados en una época de grandes desigualdades sociales y en las que el feminismo no era sino un fantasma que apenas amenazaba a la sociedad no significa que una lolita rechace sus derechos. Es más, seguramente una de las razones por las que se ha enamorado del lolita sea por la revolución feminista que se esconde detrás de sus encajes y lazos. Y admira a las grandes mujeres de la Historia, aquellas que demostraron que la capacidad no va ligada al género, que rompieron barreras realizando todo tipo de actividades que estaban reservadas a los hombres. Al fin y al cabo, lo que una lolita siente es nostalgia por lo no vivido, no envidia. 


Los buenos modales, el gusto por lo refinado, la moda como forma de expresión y el amor por los pequeños detalles son algunos de los valores que se asocian al lolita y, en mayor o menor medida, a la alta sociedad europea de los siglos XVIII y XIX. Soñar con ellos, con un paseo por el jardín, con una elaborada merienda y con un vestido que nos haga sentirnos totalmente cómodas en nuestro cuerpo no tienen nada de malo, ¿verdad?


10 comentarios:

  1. Ahhh que bonito texto ^^ Yo siempre es algo que intento aclarar cuando hablo del pensamiento lolita, que lo que a nosotras nos gusta y nos atrae es un pasado IDEALIZADO, no realista xD Que simplemente apreciamos lo bonito y onírico de esas épocas, los sueños, no la realidad que, por desgracia, era muy cruda.

    Que no queremos quedarnos viviendo en el siglo XVIII, si no que queremos las cosas bonitas de ese siglo vividas dentro de la libertad del siglo XIX ^^

    Un beso!!

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    1. Me gusta mucho tu comentario ^__^ ¿Sabes? Ojalá hubiera más gente fuera (y dentro, incluso) del lolita capaz de verlo así, serían un poquito más felices.

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  2. Gracias por tan hermosas palabras has hecho llorar a una lolita aquí presente. Gracias por explicar tan bien nuestro símbolo de unión.

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    1. Gracias a tí por tu comentario *_* No pretendía hacer llorar a nadie, pero si te ha gustado lo tomaré por un cumplido. Muchas gracias ♥

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  3. ¿Te he dicho alguna vez que tus actualizaciones hacen que me emocione siempre? Veo la notificación y ay ♥ me enamoro al momento de todas estas palabras.
    Y vaya si es difícil explicar a veces la diferencia entre las cosas que amamos/añoramos y la realidad. Cada vez que alguien saque el tema, le plantaré el link a esta entrada justo delante ;)

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    1. Muchas gracias dear *_* Qué cosas más bonitas me dices ^/////^

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  4. Se supone que ésa es la capacidad de la recreación: poder tomar lo positivo o hermoso de una época anterior despojándolo de cualquier aspecto o connotación negativa. Por ejemplo, si viviésemos de verdad en el XVIII o XIX seguramente muchas no podríamos vestir así porque seríamos pobres y ésas prendas estaban reservadas a una élite (la que se lo podía pagar) sin embargo con el lolita rescatamos una vestimenta propia de nobles y burgueses siendo la mayoría de nosotras de clase más humilde

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    1. Tú lo has dicho ♥ Y eso tiene su magia :)

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  5. Excelente entrada. Me ha encantado tu blog y te sigo.

    Yo estoy estudiando Literatura y este semestre estuvimos leyendo literatura francesa del siglo XIX y Dios mío... ¡Qué belleza! Me enamoré de cada caballero y me identifiqué con cada dama, en especial con Madame Bovary que también padece esa nostalgia por la mágica vida de placeres y de belleza que sólo estaba al alcance de los nobles. Creo que esta cita expresa bien lo que digo:

    Aquéllos eran pródigos como reyes llenos de ambiciones ideales y de delirios fantásticos. Era una existencia por encima de las demás, entre cielo y tierra, en las tempestades, algo sublime. El resto de la gente estaba perdido, sin lugar preciso, y como si no existiera. Por otra parte, cuanto más cercanas estaban las cosas más se apartaba el pensamiento de ellas. Todo lo que la rodeaba inmediatamente, ambiente rural aburrido, pequeños burgueses imbéciles, mediocridad de la existencia, le parecía una excepción en el mundo, un azar particular en que se encontraba presa; mientras que más allá se extendía hasta perderse de vista el inmenso país de las felicidades y de las pasiones. (Flaubert)

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    1. Gracias por compartirlo *_____* ♥♥♥

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