martes, 4 de febrero de 2014

Lolita e identidad de género

 
- El rol de género alude al conjunto de normas sociales y comportamentales generalmente percibidas como apropiadas para los hombres y las mujeres en un grupo o sistema social dado en función de la construcción social que se tiene de la masculinidad y femineidad.
- La identidad de género alude a la percepción subjetiva que un individuo tiene sobre sí mismo en cuanto a sentirse hombre o mujer.
- La orientación sexual, tendencia sexual o inclinación sexual refiere a un patrón de atracción sexual, erótica, emocional o amorosa a determinado grupo de personas definidas por su sexo.

Después de robar vilmente estas tres definiciones de la Wikipedia (incompletas, pero suficientes para el desarrollo de este post), me encuentro en condiciones de hablar de un tema que lleva rondando en mi cabeza desde hace años, pero que no me había animado a tratar en el blog: El Lolita y la identidad de género.

Me atrevería a decir que dentro del Lolita, como subcultura y a gran escala, no existe la relación tradicional de hombre-masculinidad ni mujer-feminidad, y mucho menos la diferenciación por tendencia sexual. Creo que ninguna de las Lolitas con las que suelo relacionarme vaya a dar por hecho que un B-Lolita es homosexual, ni que piense que una Kodona se siente atraída sólo por las mujeres. Dentro de esta estética, la tendencia sexual queda apartada y respetada. Pero vayamos más allá: En una subcultura en la que se ve con normalidad que una persona lleve un atuendo propio del sexo contrario, ¿Cómo se responde a la cuestión de la identidad de género?
Resumiré brevemente mi experiencia personal. Por cuestiones que no desarrollaré, durante gran parte de mi vida mi forma de expresarme y de vestirme era más propias de un chico que de una chica; de manera que cuando conocí el Lolita no me veía capaz de llevar este estilo por muy bonito que me pareciera. Simplemente no estaba hecho para mí. El boy-style, sin embargo, lo veía más cercano al propio concepto que tenía de mí misma. Pasaron los años, redescubrí el Lolita y me di cuenta de que podía expresar mi lado femenino a través de esta estética, sin sentir que me estaba traicionando. Y voilá, de pronto sólo podía pensar en ponerme un petticoat y estrenar mi primer conjunto Lolita. Si bien hay días en los que me siento demasiado masculina como para ponerme  cualquier cosa que no sean unos vaqueros largos y una camiseta, gracias al Lolita he conseguido equilibrar mis dos "yo" interiores.

Afortunadamente, he venido a dar con el Lolita, suficientemente abierto en cuanto a la identidad de género como para tener entre sus ídolos a Mana-sama y a Novala Takemoto, y como protagonista de muchos photoshoots, a Akira. En mi caso personal, la LaWi más femenina se identifica con el Lolita, pero ¿Y si no fuera así? Me podría haber convertido en una Kodona, y las puertas de la comunidad Lolita hubieran estado igual de abiertas para mí. ¿Y si hubiera sido un niño al nacer, y mis pasos me hubieran llevado también hasta el Lolita? El mismo recibimiento tendría luciendo pantalón y pajarita que un JSK. 

Y es que desde mi punto de  vista el rol de género no existe en el Lolita: Nos lo inventamos y jugamos con él. nos gustan los Aristocrat con bastón y monóculo y hablar de la mejor pastelería de la ciudad, pero es todo un juego. Por más que posemos sentándonos en un banco, con un Dandy de pie a nuestro lado, no nos lo creemos. El Lolita no está diseñado para seguir los roles de género que marca la sociedad, sino para romperlos, caricaturizarlos. A quienes nos juzgan sólo por el aspecto nos divierte enseñarle una foto de Mana-sama y jugar con su incredulidad, a quienes nos toman por retrógradas nos gusta hacerle ver que no se es masculino ni femenino, ni hetero ni gay, por la forma y el color de la ropa que nos pongamos encima. Que somos personas, ante todo personas, y que debajo de cada pololo y de cada abrigo hay alguien que toma la decisión consciente de dirigir su vida hacia donde quiera y de navegar por su propia evolución como ser humano al ritmo que necesite. Y de descubrirse a sí mismo/a tanto como se atreva.


El Lolita es demasiado grande, demasiado creativo y libre como para limitarse a algo tan cuadriculado como los roles de género. Por otro lado, es lo suficientemente abierto y tolerante como para darle la libertad a todo el que se identifica con esta subcultura de expresar su identidad de género de la manera en que más cómodo le resulte.Y yo doy gracias por ello.



12 comentarios:

  1. Bravo, bravo y bravo.
    Nunca podría haberlo expresado mejor que tú. ¡Bravo!

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    1. Gracias ^////^Aún así no me quedé contenta del todo con la forma de expresarlo

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  2. Es para darte una ovacion, señorita :-)

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  3. Absolutamente de acuerdo, lo malo es que aun hay muchas personas que no quieren entender que unas cosas no tienen que ver con otras en cuanto a genero u orientación sexual _ _

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    1. ¡Me parece que en este sentido todavía queda un largo camino!

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  4. Comparto totalmente tu opinión.
    De hecho, esta es una de las muchas cosas que han hecho que el lolita me llame la atención... pero también me he decepcionado muchas veces al ver que dentro de un movimiento que debería ser de mente bastante abierta hay personas con unos prejuicios tan grandes.
    Por desgracia mucha gente no acaba de entender ciertas cosas, y cada día me sorprenden más las asociaciones que se hacen y cómo algunos juzgan la identidad de género o la orientación sexual de cada uno U_U Es algo que nunca entenderé...

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    1. Tristemente, eso que suele decirse de que "hay gente para todo", se aplica también en el Lolita. Ojalá todos fuéramos un poco más tolerantes.

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  5. *Se para y aplaude*
    Últimamente he visto a muchos B-lolita así como chicas vestidas de Kodona, y en lo personal no creo que eso sea algo definitorio porque si lo piensas bien la ropa masculina del Rococó y la Era Victoriana era muy femenina y son detalles que se han incorporado tanto a la moda femenina como a la moda andrógina.
    Creo que todas las personas tienen derecho a escoger un rol y cambiarlo cuando gusten y no por esto están cambiando su estilo, si no que complementan parte del mismo.
    Me gustó mucho lo que escribiste porque siempre he dicho que algunos boystyles como el Kodona se ven mal en ciertos chicos muy "machos" por lo infantil y añiñado pero que el dandy, por su parte, realza esta masculinidad.

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    1. Estoy de acuerdo contigo ^____^ ¡Gracias por comentar! ♥

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