domingo, 5 de agosto de 2012

Desahogo

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
–como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante. 
Dejar huella quería 
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y a verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
 Jaime Gil de Biedma


¿Dónde está el límite entre el esfuerzo lógico y el esfuerzo estúpido? ¿Cómo puedes saber a partir de qué momento tu esfuerzo no sirve para nada? Y una vez te das cuenta, ¿cómo haces para no sentirte frustrada, dolida, enfadada...?

Seguramente lo que hoy me enfada y me entristece mañana sea una chorrada, pero ahora mismo necesito desfogarme con alguien / algo (Hola, Blogger) para ser capaz de mantener luego la calma. Porque a pesar de sentirme así, me espera un día de fingir que me da igual, de intentar no gritar, de intentar no llorar de rabia.

¿Cuánto valgo, y para qué? ¿Dónde se va mi esfuerzo, mi tiempo, y mis horas de sueños perdidas?

2 comentarios:

  1. Amiga... es una de las entradas que más comparto. A menudo pienso "de qué sirve?". Me molesta. Me molesta increíblemente luchar por algo que creo perdido. Pero ahh... de eso trata la vida. De luchar, aunque sea por nada. Porque si no nos movemos, no estamos vivos.

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    1. Me gusta mucho tu comentario, también me identifico completamente con él. Los humanos osmos así de cabezotas, a veces seguimos dándonos contra las paredes... xD

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