lunes, 4 de junio de 2012

Mirando hacia atrás (II Parte)


Esta reflexión acerca de mi año y pico dentro del Lolita va más dirigida a la experiencia que a las anécdotas... Sinceramente espero que nadie se ofenda, ya que no voy a decir verdades universales sino, simplemente, expresar mi opinión.

Una de las cosas que sin duda he aprendido después de un año en el Lolita es a escuchar los consejos de otras personas, sobre todo en lo referente a mi aspecto. Casi toda mi vida me ha gustado cómo he vestido, aunque admito que hace unos años no aceptaba consejos, simplemente me vestía, peinaba y maquillaba como quería. Ahora, a fuerza de pedir consejo y recibirlo sobre mis conjuntos Lolita (incluyendo peinado y maquillaje) no sólo me he acostumbrado a este tipo de críticas constructivas, sino que además las busco y las agradezco.

Una de las primeras cosas con las que me encontré al entrar al Lolita es en las divisiones que hay en todas las comunidades Lolita. Sin ir más lejos, en Tenerife hay cierto aire de rivalidad (por decirlo de alguna manera) entre dos grupos Lolita. Y yo, y tantas otras chicas, en medio, ajenas a los problemas que tengan las personas implicadas. Sin embargo no veo que esto sea raro, sino que la misma situación que hay en Tenerife se repite en distintas comunidades Lolita de todo el mundo... ¿Y qué? A mí nadie me ha dejado de hablar porque me lleve con unas o con otras. Nadie me ha criticado (que yo sepa, haha!) ni se me ha dejado de invitar a eventos y quedadas de una u otra parte. No se puede pretender que un grupo grande de personas se lleven bien cuando lo único que tienen en común es el amor por una subcultura, cuando nada más les une y a veces hasta las diferencias de edad se hacen notables.Es verdad que me disgusta la situación, pero no me parece extraña. Si todas las Lolitas nos lleváramos bien entre nosotras, me olería más a hipocresía que a otra cosa. Las personas somos así.


En el mismo sentido, he encontrado a personas maravillosas dentro del Lolita y a otras a las que aún no he aprendido a tratar o con las que simplemente no encajo.  Es una experiencia curiosa para mí, que soy de lo más torpe que hay en relaciones sociales, pero no me atrevería a tacharla de desagradable, ya que tiene un plus bastante positivo y es haber hecho amistades y haber pasado ratos muy agradables con personas de este ámbito.

En este último año también he aprendido a dedicar algo más de atención a mi ropa, tanto Lolita como la que no lo es, a cómo debe lavarse (y eso que anteriormente viví sola cuatro años, pero entonces iba todo en masa a la lavadora salvvo un par de prendas de las que destiñen), a no mancharla, no romperla (aunque en lo que va de 2012 ya he destrozado dos pantalones) y lo más curioso de todo, he empezado a usar falda. Desde que acabé la ESO y dejé de utilizar uniforme escolar, había huido de las faldas como de la peste. Pero descubrir los bloomers y las medias, y unas botas apropiadas, ha hecho que en un año tenga más faldas y vestidos nuevos que en toda mi vida.


Volviendo al tema de la ropa, he aprendido a comprarme cosas que pueda aprovechar con la ropa/accesorios que ya tengo, no sólo porque me gusten. Y últimamente me ha dado por los accesorios de color bronce, que me van perfectos para mis conjuntos inspirados en el mori-kei y para el Classic Lolita. Eso sí, no he perdido el amor por los accesorios y estampados con forma de cosas comestibles.

Para terminar, y aunque me dejo mil cosas en el tintero, el Lolita me ha ayudado a verme bien con mi cuerpo. No tener mucho pecho nunca me ha importado, pero ahora es incluso una ventaja dado el tallaje de algunas prendas Lolita, y el volumen de la falda con el petticoat disimula mi culo y mis muslos, que nunca me han convencido demasiado. En resumen, ¡enseñar más no te hace sentirte mejor con tu propio cuerpo! Tampoco se trata de esconderlo, claro está, pero definitivamente, el Lolita es un estilo que siento que me favorece por la forma de mi cuerpo.


Fotos extraídas de Tumblr, desconozco sus respectivos autores

3 comentarios:

  1. A veces se peca en pensar de que por ser lolitas las personas tienen que llevarse bien o encajar por la fuerza. Y es algo que acaba creando conflictos, ya que, aunque lolitas todas somos diferentes tenemos nuestros gustos y puntos de vista, y definitivamente es algo que nos hará relacionarnos con unas personas mejor que con otras ^_-

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  2. Es verdad que si todas las lolitas de una comunidad se llevaran bien sería muy, muy raro. Hay que entender que las personas, antes que lolitas, son personas. Y las personas no estamos hechos para vivir en una comunidad muy grande (mira sino a los chimpancés, que como se mosquee uno con otro lo muele a palos).

    La forma de los vestidos lolita sienta bien a la mujer casi siempre. Da igual tener más o menos pecho, más o menos muslos... ¡Da igual! Por eso es genial (y créeme, tener más de un 90 cm de pecho es una putada para los vestidos... U.u)

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  3. Yo llevo ya casi 2 años en el lolita y me ha pasado de todo xDD Odio los conflictos entre personas y comprendo que no todo el mundo se puede llevar bien, pero a veces precisamente por ser neutral te puedes llevar la peor parte... en fin, al menos ahora estoy mejor que nunca, siempre hay que mirar hacia delante que aún hay mucho camino por recorrer y mucho tiempo para aprender y continuar disfrutando del lolita ^///^

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