domingo, 6 de marzo de 2011

The show must go on

(Sin intención de hacerle ningún feo a la versión original de la canción, que además me gusta mucho más, pero ahora necesitaba la versión de Moulin Rouge)


¿Dónde está la línea que separa la farsa y la hipocresía de la sinceridad que duele? ¿Hasta qué punto esperar que una persona voluble y que ha demostrado no tener carácter vuelva a ser quien era? Y lo peor, ¿Cómo salir de una situación incómoda y fingida sin dañar a nadie?

Por lo menos mi conciencia está tranquila, y si el espectáculo debe continuar, no seré yo quien lo detenga, y si esa persona se está labrando un camino equivocado... Ya no me da ni lástima. Más bien asco.

The show must go on...

(¡Perdón por esta entrada! De vez en cuando tengo mis pequeñas crisis y me vuelvo asocial, nada grave. Pero he escrito esto porque es un pensamiento que me viene a la cabeza muy a menudo, incluso cuando no estoy asocial, desde hace más de un año. Es triste ver como una amistad se pierde por las paranoias de la otra persona, y cómo su manera de actuar le está envenenando sin que sea capaz de verlo)

2 comentarios:

  1. ES dificil ayudar a quien tiene una venda en los ojos, y mas cuando se la puso ella misma.

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